09/09/2010

GESP. Introducción

La patología pelvi-perineal afecta a una parte importante de la población. Las alteraciones se pueden producir en cualquiera de los 3 compartimentos del suelo pélvico: anterior, medio o posterior. Su tratamiento ha corrido a cargo siempre de especialistas de Urología, Ginecología, Gastroenterología y Coloproctología, trabajando casi siempre de manera aislada centrándose en los órganos que se consideran propios de cada especialidad.

Las alteraciones anatómicas y las disfunciones del suelo de la pelvis suelen ir frecuentemente asociadas, sabemos además que actuaciones quirúrgicas unicompartimentales pueden afectar la arquitectura o la función de vísceras en los compartimentos vecinos.

Ante una premisa como la que acabamos de exponer sería lógico pensar que la atención a estos pacientes debiera hacerse a través de la colaboración de los diferentes especialistas implicados, tanto para evitar duplicación de visitas y exploraciones, como sobre todo, para conseguir el tratamiento en un solo tiempo.

No obstante, todos podemos darnos cuenta que en la práctica diaria de nuestros Hospitales y Centros de Salud, es difícil conseguir este abordaje multidisciplinar de la patología de suelo pélvico. La atención clínica verticalizada a lo largo de aparatos tradicionalmente asignados, y con sistemas de formación postgraduada diferenciados, aunque con algunas excepciones, sigue vigente en España.