GESP. Introducción
La patología pelvi-perineal afecta a una parte importante de la
población. Las alteraciones se pueden producir en cualquiera de los 3
compartimentos del suelo pélvico: anterior, medio o posterior. Su tratamiento ha
corrido a cargo siempre de especialistas de Urología, Ginecología,
Gastroenterología y Coloproctología, trabajando casi siempre de manera aislada
centrándose en los órganos que se consideran propios de cada especialidad.
Las alteraciones anatómicas y las disfunciones del suelo de la
pelvis suelen ir frecuentemente asociadas, sabemos además que actuaciones
quirúrgicas unicompartimentales pueden afectar la arquitectura o la función de
vísceras en los compartimentos vecinos.
Ante una premisa como la que acabamos de exponer sería lógico
pensar que la atención a estos pacientes debiera hacerse a través de la
colaboración de los diferentes especialistas implicados, tanto para evitar
duplicación de visitas y exploraciones, como sobre todo, para conseguir el
tratamiento en un solo tiempo.
No obstante, todos podemos darnos cuenta que en la práctica diaria
de nuestros Hospitales y Centros de Salud, es difícil conseguir este abordaje
multidisciplinar de la patología de suelo pélvico. La atención clínica
verticalizada a lo largo de aparatos tradicionalmente asignados, y con sistemas
de formación postgraduada diferenciados, aunque con algunas excepciones, sigue
vigente en España.
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